Hay cambios que llevan tiempo, pero a veces es tiempo
de cambiar. A veces hay que ponerse los pantalones largos, tomar la iniciativa
y hacer el cambio. Saber a qué cambios o cuando es tiempo de cambiar es algo
muy difícil, pero tal vez de eso se
trate ser adulto. Hay una gran diferencia en darle tiempo a algo y dejar
pasar el tiempo. Darle tiempo a algo es dejarlo madurar, es tener la valentía
de saber esperar. Dejar pasar el tiempo es tener la cobardía de no hacer lo que
queres hacer cuando lo queres hacer. Que el tiempo pase y el cuerpo te cambie
es natural, no dejar pasar el tiempo y cambiar eso es madurar. Madurar
es tal vez aceptar los cambios que vienen con el tiempo y saber cuándo es
tiempo de cambiar. Por eso es tan difícil ser adulto, porque no es una cuestión
de edad, podes tener 15 y ser muy maduro o tener 50 y ser infantil. Yo era una
nena que se negaba a aceptar que había cambiado, hoy quiero ser una mujer que
sabe cuándo es tiempo de cambiar. Tal vez hoy deje de ser una nena y aprenda a
aceptar los cambios que trae el tiempo y aprenda a distinguir cuando es tiempo
de cambiar.
